1. Revisa la presión de agua cada seis meses
La presión alta es la causa número uno de fugas en tuberías y accesorios. En apartamentos por encima del quinto piso en zonas como Usaquén, Chapinero y Suba, la presión del acueducto puede superar los 60 PSI, muy por encima de los 40 PSI recomendados para uso doméstico. Compra un manómetro económico en cualquier ferretería y mide la presión en el punto más cercano a la entrada de agua de tu hogar. Si supera 50 PSI, instala un regulador de presión. La inversión se paga sola con el primer accesorio que salvas.